Cómo ya sabréis la mayorÃa, el MacBook Pro desde el que escribo, el iPhone y demás cacharrejos no se pagan solos (no tampoco lo hacen mis padres
), son costeados por mi curro de mierda en ECI, generalmente los fines de semana, como este. No sé cuantos de vosotros habéis experimentado el trabajo de cara al público, no, no me vale en un servicio técnico de una empresa o edificio de oficinas. La cuestión es que es un trabajo bastante cargante y que, en más ocasiones de las deseadas, te obliga a pensar en que pasarÃa si la vida fuera un comic… lástima.
Bueno, el detonante de todo esto ha sido el dÃa especialmente largo, aburrido y “tocagüevs” que he tenido hoy, donde la guinda la han puesto los clientes de última hora, además he tenido de todo tipo, vaya. Os voy a decir una máxima cuando vayáis a un comercio a última hora, es decir, en los últimos 15 minutos antes del cierre, ¡no pagueis en efectivo! Cuando llegáis a esas intempestivas horas, y el vendedor está en la caja, contando o sujetando el cajón de la pasta con cara de estar pensando cuantas cervezas se va a tomar en cuanto salga, o en la peli que verá, o de la manera en la que va a patear el traje al llegar a la taquilla (ups!), no está asà por nada, el motivo es que ya tiene la caja contada, sÃ, ya ha decidido cuanto dinero va a irse a las arcas del tito Isi, y cuanto se queda durmiendo en la caja, no os penséis que es fácil, parece un trámite, pero tiene su misterio, que ya desvelaré en otro momento pues ahora no es el tema que nos ocupa. La cuestión es que ese vendedor se sabe con el trabajo hecho, cansado de aguantar al 80% de los clientes que son unos pesados, indecisos… y lo que espera es que esos clientes de última hora lo noten en la cara, coño, ya que vas a última hora, ¡¡utiliza tu tarjeta de crédito!! Insisto, que el vendedor apenas se dirija a ti con un “¿qué quiere?”, o con una mirada digna de ser la mirada que doble a Cyclops en X-Men 5, no quiere decir que has dado con el tÃo más borde del comercio, NO, el problema es que has llegado a última hora..
El hecho es que hoy me las daba yo muy felices, sin clientes desde las 9 y 20, empezando a contar la caja a las 10 menos 20, con la intención de recoger la americana del almacén y salir echando leches entre menos 10 y menos 5, y aparece la clásica pareja de mediana edad, que tienen un trabajo con un sueldo medio, seguramente ella es funcionaria, y él oficinista, no sé de que tipo, pero por las pintas cualquier oficina donde seas obligado a llevar traje. Vienen buscando una sombrilla, sÃ, una sombrilla un sábado a última hora, sin ser todavÃa 31 de junio o 1 de julio, es que no habrá tiempo, no comments; él viene en la piel del marido “manitas”, que sabe diferenciar entre una sombrilla “buena” y una “mala”, el varillaje es fundamental, se dice. Yo, con la cara de borde de última hora (habÃa terminado el último crédito de amabilidad a las 9 y 20), explicaba los tipos de sombrilla que tenÃamos, enseñaba las varillas, la tela… Finalmente, tras comprobar, una vez puestas las gafas de ver de cerca, que la sombrilla más barata y con el varillaje más blando (comprobable con las que salen ya cascadas del almacen), es la sombrilla que se llevan, por que es la que más fuerte parece (ya os he dicho que sólo venÃa en la piel), se disponen a pagar, 21,50€ en total, también se llevaron la percha para sombrillas y una especie de taladradora para clavar bien la sombrilla al suelo. Veo como saca la cartera, miro al apartado de las tarjetas con la cara de “tÃo, paga con la Visa Marsans que te dan puntos”, y el muy mamón me empieza a sacar un billete de 50€, joder, que tengo la caja ya contada, ¡mamón! Hale, le doy el cambio, en tropecientas monedas de 20 céntimos, y a correr, no sin llevarse una maldición de mi parte, “tÃo las varillas de la sombrilla van a cascar antes de que termines de aparcar enfrente del apartamento de Benidorm”. Hecho el cálculo de lo que meto en la caja y lo que saco, no sin antes reestructurar los billetes que mando, un billete de 50€ no es muy útil a primera hora mañana. Cuando se va, el compañero y yo nos miramos, y decimos aquello de “siempre tiene que haber uno… cagüen…”, pero satisfechos porque aún asà podrÃamos seguir el plan.
Nooo, los planetas no estaban hoy de nuestra parte, a menos 8, aparece un BorjaMari adulto, con cara de venir corriendo y una bolsa, que querrá, ¿una devolución? corrrrrecto! No va y me trae el menda una piscina de niño (29€) que habÃan comprado esta mañana y que resulta que ya tenÃa una el niño en cuestión, asà que que mejor que ir a cambiarla a última hora del sábado, total como no va a abrir el ECI durante los próximos 16 dÃas sin descanso, ¡gilipollas!… por lo menos era con tarjeta, no habÃa que volver a reestructurar las cuentas.
Y ya por fin, pensando que ya se acababa el dÃa y en el n-simo intento de cerrar la puñetera caja, aparece “la parejita felÃz”, pareja joven de tÃa buena con mamón, en busca de una de las tumbonas que estaban en oferta, 39€, y en amarillo, pero que narices pasa hoy, acaso Gallardón hace descuento en los impuestos municipales si en todas las piscinas la gente tiene tumbonas amarillas, madre, entre las que hemos vendido hoy y las que nos han pedido de otros centros, no nos queda ni una, en mi cara se dibujaba un “vuelva Ud. mañana”, pero no, resulta que era “la pareja joven y despreocupada”, y se la suda llevarse la tumbona en amarillo limón o en naranja mandarina, la cosa es tener un cÃtrico en el jardÃn. Se dispone a pagar la pareja, pienso, buff, estos si que tienen pinta de tener la Visa Marsans, querrán puntos, ya verás… pues nooo, otro puñetero billete de 50€, pero ¿qué pasa? ¿acaso los regalan a la puerta? Hale, otra vez a darle el cambio en monedas de 20 cents. (que se jodan, asà se les rompa el pantalón del peso en calderilla
) Ya a escasos dos minutos de apagarse la luz, resulta que habÃa empezado a cobrar la hamaca amarilla y una vez con el cambio dado es cuando mi compañero informa que amarillo no quedan… A hacer un tique de cambio. Por supuesto también a rehacer la cuenta de la caja, eso sÃ, ahora ya no espero más, de esta cerré la caja… y cuál es mi sorpresa, que la caja sale descuadrada, 38€ nada menos, otra vez joder, ahora a ver si podemos torear al jefe para que pase de la diferencia de caja…
Con está disertación se probaron varias cosas, la primera, los que vienen a última hora no tienen perdón de Jobs. Otra que, por desgracia, el refranero español casi siempre tiene razón: “No hay dos sin tres”. Y por último que el jefe tiene más ganas de salir de allà que yo, no le importó lo más mÃnimo que hubiera alguna diferencia de caja, es más, yo creo que ni se molesto en comprobarla…
Huy, se me olvidaba, a pesar de mi post antifutbol, tengo motivos para agradecer algo a la eurocopa, realmente se paralizará el paÃs, se ha decidido que en lugar de cerrar a las 9 se cierre a las 8, para que todos los españolitos de “a pie” podamos disfrutar del partido, sÃ, realmente se trata del opio del pueblo, relegando a la iglesÃa a ser “sólo” la marÃa del pueblo… Eso sÃ, como va a perder el ECI un sólo minuto de apertura, si normalmente en domingo se abre de 11 a 21, como mañana cerramos a las 20, pues abramos a las 10, no vaya a ser que nos creamos afortunados por adelantar la última hora…
P.D. Buscando algo ilustrativo para el término BorjaMari, me he encontrado con esto, no tiene que ver con el post, pero os hará reir 
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